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Certificado energético de una vivienda unifamiliar

Para certificar una casa, concreta sus plantas, anexos e instalaciones. Si conservas un certificado anterior, consulta primero su vigencia y explica qué ha cambiado desde entonces.

Revisión documental:

Comprueba el documento anterior y describe el encargo

No des por hecho que necesitas empezar de cero porque has comprado la casa hace poco. Revisa el expediente anterior: dirección, descripción del inmueble y fechas. Si está en vigor, consulta su utilización; si hay cambios o datos que no entiendes, presenta esas dudas antes de solicitar otro certificado.

Para una primera valoración, di si se trata de una casa aislada, pareada o adosada y facilita la ubicación. Comenta si la ocupas entera o hay espacios separados. Las palabras chalet o casa de pueblo describen poco por sí solas; un inventario breve explica mejor el trabajo que estás solicitando.

Haz un inventario de plantas y anexos

Empieza con una lista de espacios: planta baja, plantas superiores, sótano, buhardilla, garaje y construcciones separadas. Indica cómo se accede a cada uno, qué uso tiene actualmente y si dispone de calefacción o refrigeración. No sumes toda la parcela como superficie de vivienda ni decidas por tu cuenta qué partes entran en el certificado.

Un croquis sencillo permite explicar una casa ampliada en varias etapas. Marca las comunicaciones entre plantas y los accesos exteriores independientes. Si hay una estancia habilitada dentro de un antiguo almacén, describe la situación real y los documentos disponibles, sin sustituir esa explicación por el nombre que recibe familiarmente.

EspacioQué explicarQué evitar
Sótano o buhardillaUso actual, accesos y equipos presentesDecidir su tratamiento solo por su nombre
Garaje unido a la casaCómo comunica con el resto de estanciasMezclarlo sin explicación con los dormitorios
Anexo separadoDistancia, acceso y relación con la viviendaOmitirlo porque no aparece en un plano antiguo
Porche cerradoCuándo se cerró y cómo se utilizaPresentar una obra prevista como terminada

Ejemplo hipotético: una casa con un porche cerrado

Supón que conservas un certificado anterior al cierre de un porche. Ahora ese espacio comunica con el salón, pero el plano que tienes aún muestra una terraza abierta. Falta aclarar cómo se describirá la situación actual y qué documentación puede respaldarla. El siguiente paso es mostrar ambas situaciones al profesional y consultar el alcance del encargo.

Si el plano disponible no coincide con la casa

Marca las diferencias sobre una copia identificada como anotación del propietario: cerramiento añadido, puerta eliminada o comunicación abierta. Conserva visible la fecha del plano original. Es una ayuda para explicar la consulta, no un levantamiento técnico ni una forma de actualizar el proyecto.

Si tampoco conservas documentos de la obra, indica qué recuerdas y con qué seguridad: año aproximado, empresa que intervino y materiales que puedes identificar. Pregunta a quien hizo la reforma si conserva documentación. Entrega la respuesta, aunque sea negativa, y deja al técnico concretar las comprobaciones que necesita; no completes espesores o superficies por intuición.

Ordena lo que sabes de fachadas y cubierta

Reúne planos, memorias y facturas de reformas que ya tengas. Anota por separado cambios en cubierta, aislamiento, ventanas y cerramientos de porches. Si una intervención solo afectó a una fachada o a una planta, señálalo: decir que la casa está reformada no explica qué elementos cambiaron.

Fotografías antiguas de una obra pueden servir para plantear preguntas al técnico, especialmente cuando los materiales han quedado ocultos. Acompáñalas de una ubicación y fecha aproximada. Evita deducir el espesor de un aislamiento a partir de una imagen; deja identificado qué dato conoces y cuál falta contrastar.

El artículo 6.3 permite evaluar una unifamiliar mediante otra representativa si el técnico garantiza correspondencia de diseño, tamaño y eficiencia real. Parecerse exteriormente no basta.

Prepara un recorrido y localiza los equipos

Lista dónde están los equipos y qué zonas atienden: una caldera para toda la casa, aparatos distintos por planta o agua caliente en un anexo. Añade fichas disponibles, sustituciones recientes y sistemas solares existentes. Señala qué instalaciones están fuera de servicio para que el profesional pueda estudiar la situación.

La visita del artículo 6.5 también corresponde a una unifamiliar. Las fotografías enviadas online no la sustituyen.

Acuerda un recorrido accesible y comunica escaleras difíciles, animales, puertas bloqueadas o llaves en manos de otra persona. Pregunta qué espacios necesita revisar antes de mover objetos. No subas a una cubierta ni abras recintos peligrosos para conseguir una fotografía o una medida.

Evita preparar solo las estancias principales

Comprueba quién tiene las llaves del cuarto de equipos y de los anexos incluidos en el recorrido acordado. Una casa puede estar abierta y tener zonas inaccesibles. Si guardas documentación en otra residencia, localízala antes; dejar para la visita la búsqueda de un plano que nadie sabe dónde está impide aprovecharlo.

Tampoco confundas una mejora prevista con una característica actual. Si esperas instalar ventanas o cambiar la caldera, explica que aún no se ha hecho y consulta cómo coordinar la certificación con esa actuación. No pidas que el documento describa equipos que todavía no existen en la vivienda.

Define el alcance y comprueba la entrega

Envía el mismo inventario de plantas y anexos al pedir distintas ofertas. Solicita que expliquen qué inmueble contemplan y cómo tratarían una segunda visita si faltara acceso. Comunica la fecha prevista de tu operación y pide una respuesta para ese caso, sin deducir un plazo a partir de otra vivienda.

El registro de la Comunitat Valenciana es común a sus tres provincias. La ficha GVA 15830 permite delegar la gestión y establece el registro previo a la venta o alquiler de inmuebles existentes.

Al recibir el expediente, compara la descripción de la casa con el alcance acordado. Plantea cualquier duda sobre plantas o anexos al emisor antes de utilizarlo. Conserva juntos presupuesto, documentación de reformas y entrega final; esa organización facilita explicar futuras modificaciones sin reconstruir toda la historia del inmueble.

Distingue la casa evaluada de las mejoras propuestas

Al leer el informe, separa la descripción de lo que existe de las propuestas de mejora. Si quieres estudiar una actuación, pide que te expliquen a qué zona se refiere y qué información faltaría para presupuestarla. Una recomendación sobre ventanas no equivale a disponer de una oferta de sustitución para todos los huecos.

Si comparas el resultado con un documento anterior, pregunta qué datos o criterios explican las diferencias. No atribuyas por tu cuenta todo el cambio a la última reforma ni decidas nuevas obras únicamente por esa comparación.

Fuentes oficiales

Antes de encargar uno nuevo

Si ya existe un certificado, empieza por localizarlo y comprobar sus datos.

Orientarme sobre mi certificado →

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